| En cualquier esfuerzo por romper una adicción lo primero que hay que lograr es que la persona entienda y reconozca el problema. Estas son consecuencias directas de TODA adicción, beneficiosa o destructiva. Esta misma dinámica opera a nivel individual en nuestras relaciones personales. Estamos “programados” a reaccionar ante el dolor.
¡Decimos que queremos ser felices, pero la felicidad nos aburre!
Si entendemos que, consciente o inconscientemente, cada persona es responsable de todo lo que experimenta en su vida, entonces es fácil ver que atraemos a nuestras vidas el dolor porque nos excita y motiva. Esta realización nos deja con dos alternativas: aprender a recibir igual estímulo de la felicidad, o aprender a asimilar la motivación hacia cambios que nos ofrece el dolor lo más rápido posible para no perpetuarlo.
La primera alternativa es un proceso largo y lento de evolución emotiva. Tengo la firme convicción que gradualmente todo individuo aprende a ir rechazando el dolor para crecer con motivaciones positivas, no negativas. Eso nos deja con la segunda alternativa: aprender a no perpetuar el dolor en nuestras vidas. ¡Ojo!
No estoy hablando de aprender a ELIMINAR el dolor, sino a NO PERPETUARLO. ¡Lo interesante del caso es que si permitimos que el dolor en nuestras vidas sea CONSTANTE, también eso impide nuestra evolución personal y emotiva!
El dolor que no nos lleva hacia un nivel más elevado de experiencia y conocimiento, es dolor innecesario y contraproducente. En cuanto logramos esa comprensión y aceptamos los cambios, el dolor desaparece.
El niño que pone la mano sobre el horno caliente experimenta dolor que lo alerta del peligro del fuego que puede quemar su piel. En cuanto el niño entiende lo que le está produciendo dolor, retira su mano del horno y el dolor cesa. Pero al traducir este simple ejemplo a nuestras vidas personales experimentamos serias dificultades entendiendo por qué tenemos que soltar el horno que tanto valoramos para dejar de sentir dolor. ¿Cómo es posible que una relación de diez años esté ahora provocándonos tanto dolor? En situaciones como esta, a menudo, en vez de aceptar que tenemos que apartarnos de la relación, preferimos optar por una vida de dolor. Si volvemos al caso del niño con su mano sobre el horno nos resulta fácil entender que sería absurdo y contrario a todo instinto natural que el niño continuara con su mano sobre el fuego una vez que entiende la procedencia del dolor. Cuando se trata de relaciones personales y nuestra vida privada, ¿por qué no nos damos cuenta de lo absurdo y poco natural de seguir optando por aguantar dolor estoicamente?
Hay que entender también que existen distintas formas de lidiar con el calor del fuego para no seguir recibiendo quemaduras.
Lo esencial es ACTUAR de alguna forma para recibir alivio al dolor.
Lo difícil en nuestros enfrentamientos con el dolor es que estamos acostumbrados a sufrir. Crecemos en sociedades en las que se reconoce y exalta el sacrificio y el dolor. Yo no encuentro fácil entender la lógica de esas enseñanzas, pero las aceptamos por hábito, y seguimos sufriendo por hábito. Peor aún, en los momentos en que experimentamos felicidad nos invaden sentimientos de culpabilidad: ¿Cómo puedo yo estar feliz cuando hay otros que sufren tanto?!!! Resultado: la felicidad nos dura muy poco porque sentimos que no la merecemos
Estamos viviendo una verdadera epidemia de personas que sufren de “brujería”. Afortunadamente es relativamente fácil de curar… el remedio principal es INFORMACIÓN que permita entender la naturaleza del mal.
Los famosos “trabajos” son fáciles de realizar con personas débiles de carácter porque son susceptibles a la sugerencia mental.
Esas “influencias” NUNCA son permanentes.
Pasemos ahora a explicar qué es un “trabajo de brujería”. No se trata de otra cosa que CONCENTRACIÓN DE PENSAMIENTO… Primero hay que entender el extraordinario poder que tienen nuestros pensamientos. Dependiendo de la INTENSIÓN O DESEO con que los emitimos, tienen menor o mayor grado de eficiencia en su manifestación física.
TODO LO QUE EXISTE EN LA DIMENSIÓN FÍSICA ES EL RESULTADO DIRECTO DE NUESTROS PENSAMIENTOS.
Por lo tanto, no se trata de un simple juego de niños cuando alguien se propone concentrar su atención en un objetivo específico, como es el caso con los “trabajos” de brujería.
La parafernalia de muñecos de trapo, velas, agua, o lo que sea, no son mas que objetos tangibles que AYUDAN a lograr la intensidad de concentración requerida.
Además, la persona termina atrayendo hacia sí energías bajas y negativas, y por consiguiente su propia realidad se ve afectada adversamente. ¿Han notado que quienes ganan dinero haciendo esto nunca viven bien ni son felices??!!! Todo el dinero del mundo no es suficiente para contrarrestar las consecuencias de estas prácticas.
El negocio de esa persona no está en la lectura de cartas, sino en el cobro subsiguiente que va a pedir por el “trabajo” que le dirá que usted necesita para recuperar su salud, buena suerte y/o amor perdido.
En primer lugar, el “leer las cartas” no es ninguna magia. Por eso sugiero a cualquiera que desea comenzar a entender los poderes de su mente que se compre un juego de Tarot y aprenda. Por otro lado, es lo mas fácil del mundo para alguien familiarizado con la simbología de las cartas, y las destrezas mas rudimentarias en observación del comportamiento humano, decirle sin titubeo alguno a otra persona qué le preocupa.
NADIE debe dejarse impresionar si un perfecto extraño, con el Tarot en la mano, adivina que ha sufrido un desengaño amoroso.
Más aún, por lo general quien recurre a una lectura de cartas es porque tiene algún problema. Eso hace que sea todavía mas fácil discernir con las cartas de lo que se trata, y también que se encuentre en una posición emocionalmente vulnerable y fácil presa de personas sin escrúpulos.
Lo terrible del caso es que en el momento que escuchamos que hemos sido victimas de un “trabajo”, acto seguido creamos dudas que resquebrajan la propia fortaleza de carácter y seguridad en nosotros mismos que necesitamos para poder permanecer inmunes a cualquier intento de sugerencia mental.
La única forma en que la sugerencia mental funciona es cuando la persona ACEPTA que puede ser influenciada.
El tratar de controlar mentalmente a otra persona genera consecuencias trágicas para todos los participantes.
La consecuencias de cualquier control mental SIEMPRE son adversas/trágicas, y el efecto del control SIEMPRE es temporal.
NADIE PUEDE PROTEGER A OTRO CONTRA EL CONTROL MENTAL… ¡LA ÚNICA PROTECCIÓN QUE TODOS TENEMOS ES SABER QUE NO NOS PUEDEN CONTROLAR! |